Recorremos el mundo para que disfrutes todo el placer del universo del cacao.

Estamos comprometidos con el terroir. Algo que va más allá del suelo, clima o topografía. Una sabiduría colectiva fruto del trabajo de las personas con el medio natural, lo que confiere unas características distintivas a estos productos originarios.

KANKEL ORIGINS FILIPINAS

De esta variedad me entusiasmó la frutosidad tropical de su paladar, lo exótico de su procedencia y el toque refrescante que conseguía transportarme a su origen, eso es lo que hemos buscado de Filipinas. Si consigo trasladarte a Tupi, la región de Filipinas de la que proviene, habré conseguido mi propósito. Un último apunte viajero: el nombre de esta región deriva de la palabra Tufi, vid… en ocasiones el destino es caprichoso para un riojano.

KANKEL ORIGINS PERÚ

El ligero amargor y los tropicales toques ácidos que recuerdan a maracuyá con frutos secos fueron las notas que más me enamoraron de esta variedad. Su color y marmolado son evidencias de su cultivo entre las cordilleras nevadas de Mountaln y la meseta del Titicaca, un paraje idílico al que te transporta esta apreciada variedad, Chuncho. Un último apunte viajero: los indígenas Matsiguengas aún hoy lo utilizan como moneda de intercambio comercial.

KANKEL ORIGINS MADAGASCAR

Si hay una variedad viajera, como yo, es esta. Desde Venezuela a México, después a Filipinas, pasando por Java, para terminar en Madagascar, la isla roja. Una tierra fértil y fecunda en la que se propaga la mezcla, la amalgama y que favorece la acidez a fruta roja que envuelve a esta variedad. Un último apunte viajero: hoy la plantación de un retirado diplomático sueco llamado Bertil Akesson atesora un cacao de insuperable calidad, un trotamundos varado.

KANKEL ORIGINS INDIA

Fresco y acidulado, aromas frutales de mango maduro conviven con maderas especiadas. La India tiene algo que envuelve, que impregna de contrastes y trascendencia todo. Un último apunte viajero: la Compañía Británica de las Indias Orientales, fue pionera en llevar a la India las primeras habas de cacao desde Indonesia, allí, pequeñas cooperativas de esforzados agricultores han desarrollado una agricultura que fascina y asombra a partes iguales.

KANKEL ORIGINS UGANDA

Elegante y compleja, delicada y profunda, la dualidad que se manifiesta en las variedades de esta zona es sumamente atractiva. Frutos rojos, miel y avellanas se atropellan en la boca con sensaciones acompotadas de higos y dátiles para una terminación sutil con notas de tofe y fruta de vino. Un último apunte viajero: en el bosque de Semuliki, un rincón de Uganda, los pequeños campesinos que cultivan el cacao están sembrando futuro y prosperidad.